miércoles, 13 de septiembre de 2017

Lo que aconteció una mañana lluviosa

Lugar: Una biblioteca. Uffff, bien empezamos...

Momento: mañana lluviosa de verano.

Gente de vacaciones. Entre ellos, un grupo de unos 15 postadolescentes que no saben qué hacer con su vida.

Misteriosamente reciben un soplo informativo de lo más jugoso: En esa biblioteca, cuentan que existe un lugar donde se pueden echarse unas partidas con el ordenador o con diferentes videoconsolas. ¡¿Ostia que guapo, no?! Pero así, ¿de gratis? Si, si, ¡de gratis!

Y ni cortos ni perezosos se intentan meter los 15 en un ascensor de máximo 8 personas. Claro; son gente de letras, puesto que se han adentrado en la biblioteca, lo de sumar... está sobrevalorado. Además, vienen a jugar con las videoconsolas, ¿qué mejor manera de llegar que emulando un tetris humano?

Por fin llegan a su destino: 5 pantallas 4k de 40'', cada una con su correspondiente juego y en algunos casos con los mandos disponibles para empezar a jugar. No hay que preguntar a nadie, tan solo sentarse y ¡vengaaaaaa, despiporreeeee! ¡Todo facilidades, oigan!

Pues no. Misteriosamente deciden sentarse los 15 en torno a una de las pantallas y tan solo una chica hace el intento de coger el mando y jugar. El resto: mira.

Menos mal que una decidida bibliotecaria se acerca al grupo y les explica lo que el sentido común que se han dejado en casa no les ha soplao.

- Tenéis otras 4 televisiones donde os podéis sentar, ¿no creéis que vais a estar mejor un poco más repartidos?

Bien, parece que lo comprenden y comienzan a ponerse en movimiento. Se les proporcionan más mandos y se les explica que en cada puesto hay varios juegos aparte del que está en pantalla. Si. Es cierto. No son los juegos más conocidos del mundo, pero oye, una vez que te pones enganchan. "Echadles un ojo y si no os convence, intentadlo con otro. Venga, aquí os dejo". Una de las chicas del grupo pregunta:  - ¿Tenéis wifi aquí? - Si, claro.

Cinco minutos después: 

15 postadolescentes sentados delante de 5 videojuegos, en un silencio sepulcral, todos y cada uno de ellos mirando el móvil.

martes, 4 de julio de 2017

Y decíamos en la entrada anterior...

Bueno, está visto que en el momento en el que me paso por aquí se produce un "avance" que ayuda a llegar a término en nuestra misión cuasivital. Así que, tras casi medio año (y sin casi también) desaparecida en combate y varios borradores que al final se quedaron sin publicar, vamos a actualizar el informe de avances del Escorial.

Comentaba en la última entrada lo bonitos que eran mi sofá y mi encimera y lo bien puestos que estaban, y que hasta incluso de vez en cuando nos poníamos manos a la obra e intentábamos eliminar alguna tarea pendiente de nuestra lista. Bueno, pues la semana siguiente a la última publicación aconteció lo que voy a narrar en las siguientes líneas.

Como ya he mencionado con anterioridad, hemos tenido problemas con casi todos los gremios (aún tengo la esperanza de que nos haya quedado alguno con el que no hayamos tenido movida, pero casi que paso de analizarlo detenidamente). El caso es que el último problema vino con el electricista. En un principio fue de lo más solícito, pero a medida que nosotros avanzábamos él se quedó atrás, con lo que, con posterioridad, nos ha dejado una instalación a medio hacer. Toda una sorpresa, vamos.

Varios fines de semana nos hemos dedicado a plantearnos como desfacer el entuerto que ahí nos dejó. Porque lo que ahí había era un mokordo pero de los gordos. A la hora de ir a pasar cables necesarios para la vida moderna, nos hemos topado con que los tubos que tienen su sitio en las paredes no tienen espacio suficiente para pasar todo el cablerío necesario. Somos unos exquisitos por querer luz en las habitaciones además de algún enchufe por si tenemos algo que funcione con electricidad. Lo dicho, unos sibaritas pero de los grandes. Y bueno, tras varios días de darle vueltas al asunto finalmente llegamos a la conclusión a la que no queríamos llegar pero que veíamos desde un primer momento que era la única posibilidad existente: realizar rozas en paredes que ya estaban operativas al 100%. Vamos que ya tenían su capa de imprimación y su pinturita dadas, además de haber sido "empladuradas" previamente. Una alegría pa'l cuerpo que no veas. ¿Y para qué realizar rozas? Pues para pasar más tubo corrugado por donde van los cables. 

Una vez asumido que no nos quedaban más narices que realizar la roza la siguiente pregunta era, ¿dónde? Vale, en realidad ésa era fácil porque desde el minuto cero la única opción válida era por donde iba el rodapié. Aunque hemos desarrollado una técnica asombrosa con las tareas de bricolaje aún no hemos alcanzado la perfección, así que teníamos que tapar nuestros destrozos de alguna manera.

Bueno, pues manos a la obra. A destrozar la pared:


En la imagen podemos apreciar los primeros minutos de destrucción del pladur. 

En este nuevo documento se aprecia al detalle el comienzo de la roza además de la extracción de la espuma aislante.


Primer plano de la roza ya finalizada. Señalar que el cristo que se montó no tiene nada que ver con lo que aparece en la imagen donde se ha barrido todo el escombro, aislante y cola de contacto.


Vista aérea de la roza




Filigranas varias necesarias para la completa operatividad de la instalación.

 
Tareas de restauración posteriores.

¡Jo que rápido así! Lo que aquí ha llevado unas cuantas fotos a nosotros nos ha llevado un fin de semana de tiempo además de 10 años en salud. 

Aún nos faltaría enlucir en mayor o menor medida ese yeso para que el rodapié se pegue perfectamente. 

Pero claro, ésto no podía ser tan fácil. Una vez adquiridos los conocimientos hay que reutilizarlos de nuevo, ¿y qué mejor manera que la de realizando una nueva roza en otra habitación? Si señores, nos queda como mínimo otra sesión de "destroza tus paredes pintadas". Nuestros vecinos nos aman (lo han dejado claro en diferentes ocasiones: cuando se meten corriendo en el ascensor haciendo que no te han visto, cuando les echamos la bronca porque tiran cosas a donde no deben...), pero tras una nueva sesión de perforación de pared, nos van a querer aún más, dado que deberá ser realizada en fin de semana, preferiblemente a la hora de la siesta. 


Por lo demás: gracias señor electricista. Me acuerdo de usted con mucha frecuencia. Solo tengo que levantar la mirada al cielo y encontrarme con mi techo plagado de tubos corrugados a los cuales les faltan los focos porque los cables que se han pasado se pierden en un agujero de gusano espacial.

martes, 24 de enero de 2017

One year later...

Ya llevamos un año seguido residiendo en nuestro Escorial particular. Y no, aún no hemos terminado, pero llega un momento en el que prima más tener donde guarecerse y poder dormir una hora más que gozar de todas las comodidades existentes, como, por ejemplo:

Un sofá.

"Bah, tener sofá" comentarán algunos con tono desdeñoso, eso no es importante... ¡Una mieeeeeeeeeeerda, no es importante! 9 meses hemos estado sentados en unas maravillosas sillas de playa/camping y llega un momento en el que ya no hay dolor. Pero, ¡ay, el día en el que llega el sofá! Aquello era como una fiesta de Año Nuevo, pero sin confeti (que luego hay que recogerlo). Tan solo saber que iba a llegar fue gran motivo de regocijo, pero encima verlo ya montado y en su sitio fue un momento grande grande grande. A continuación documento gráfico:


Por otro lado, el hecho de tener una encimera (siiiii, la famosa encimera que tantos capítulos ha dado de si), también ayuda a dar imagen de avance y prosperidad. En la entrada anterior, que acabo de ver, es de  hace medio año (¡tía eres una zángana que lo flipas!) relataba cómo aún estando terminado el diseño de la encimera llevaba en stand by unas semanas. Y ahora, la razón: nuestro vecino de abajo nos había informado de que tenía una humedad en su techo. Como no sabíamos si el origen estaba en nuestra casa o en la terraza habíamos decidido dar de margen un mes más para cerciorarnos de que no íbamos a poner la encimera para luego tener que quitarla bajo riesgo de que se rompiera. Y total, como ya nos habíamos habituado a sobrevivir sin encimera, un mes más no iba a ninguna parte y así nos curábamos de espanto (mentira, de eso no se cura uno nunca, doy fe y eso que no soy notaria... que fallo tan grade, madre mía, ¡qué fallo!).

Con nuestra suerte, casi dábamos por hecho que nos iba a tocar levantar muebles, suelo y rascar hasta tubería para encontrar el problema. Pero por una vez nos libramos del infortunio. Ciertamente, casi era una cuestión de probabilidad... con todos los entuertos que nos ha tocado en gracia desfacer... (nótese ahí ese homenaje al tetracentenario de la publicación del Quijote, ¿eh?), uno más no nos hubiera sorprendido en absoluto. Eso no quiere decir que no hubiéramos jurado todo lo indecible o más. Hay que dejar claro ese punto. Una cosa es resignarse y otra conformarse.

El caso es que cuando nuestro vecino de abajo nos dio carta blanca llamamos a Pablo el del Marmol (os juro por Thor que el marmolista se llamaba Pablo) y en un pis pas; voilà! En la imagen podemos apreciar la quintaesencia del trabajo en marmol negro intenso.



Resultón, ¿eh? He de señalar que primeramente llegó la encimera, y al ser piezas tan grandes la subieron entre Pablo Mármol y sus 4 compinches demás de bajar nuestro más famoso héroe de la lija a echar una mano. ¡Qué minutos de sufrimiento por la escalera! Pero para celebrar su llegada  la inauguramos con una cata variada en casa. Se acercaron al horar amiguitos y compañeros y allí, como buenamente pudimos nos acomodamos todos. Eso si, el sofá aún no estaba, así que hubo quien encontró asiento en el suelo XDDD.

Y bueno, a grandes rasgos, éste es un resumen de las últimas novedades en Villa Escorial. Como siempre, aún quedan cosas por hacer, y ha habido alguna otra que se ha hecho pero que no he mencionado, como por ejemplo, que en ocasiones invertimos nuestros fines de semana en alguna tarea de montaje de mobiliario de la tienda del cuadradito azul con el redondel ovalado amarillo dentro.


Y por el momento, esto es todo amigos. A ver si de aquí a la próxima entrada no pasa otro medio año XDD.

Lililililibreeeee

 9:52 in da morning PCR negativoooooo! Entrada triunfal en la sala con fanfarrias y confetti... bueno, todo eso ha sucedido básicamente en m...